Farfalle
De todas las formas con las que trabajo, la farfalle es la que más hago. Necesita muy poca masa, tiene una presencia fuerte y lleva una elegancia casi natural. Delicada, pero distintiva.
Es una forma que invita a una lectura horizontal, y eso cambia todo. El ritmo de un patrón se comporta de manera diferente aquí. El mismo diseño puede verse completamente distinto dependiendo de cómo recorre la farfalle. Algunos patrones fluyen con naturalidad, otros se vuelven más gráficos, más estructurados. No todos funcionan, y esa tensión es exactamente donde reside el interés.
La farfalle se convierte en un espacio de experimentación, donde la forma y el diseño negocian su equilibrio, y donde la simplicidad no es una limitación sino una condición.

























